| A | B |
| Como el sol, el calor y la calma ambiente, el padre abre también su corazón a la naturaleza. | El hijo (Quiroga) |
| Era libre. Libre como la alegría. Era la ilusión, la libertad y la emoción. | Mi caballo mago (Ulibarrí) |
| Porque para mí usted ya no es mi hijo. | No oyes ladrar los perros (Rulfo) |
| Era canción de lágrimas, de abandono, de soledad, de muerte. | ¡Adiós, Cordera! (Clarín) |
| Observó el viejo cosa más insólita: algo de color vivo, que emergía de las remendadas y encharcadas sayas de la moza. | Las medias rojas (Pardo Bazán) |
| Llegará lejos y andará mucho. | Las ataduras (C. Martín Gaite) |
| La fe lo salvará, hermano. | El alacrán de fray Gómez (Palma) |
| Sintió que si él, entonces, hubiera podido elegir o soñar su muerte, ésta es la muerte que hubiera elegido o soñado. | El Sur (Borges) |
| La primera letra del Nombre ha sido articulada. | La muerte y la brújula (Borges) |
| El Tetragrámaton--el Nombre de Dios, JHVH--consta de cuatro letras. | La muerte y la brújula (Borges) |
| el alto respaldo de un sillón de terciopelo verde, la cabeza del hombre en el sillón leyendo una novela | Continuidad de los parques (Cortázar) |
| Un sueño...con luces verdes y rojas que ardían sin llama ni humo, con un enorme insecto de metal que zumbaba bajo sus piernas. | La noche boca arriba (Cortázar) |
| Debo reconocerlo: soy su prisionero. | Chac Mool (Fuentes) |
| ...exhaló un suspiro de descanso...porque ya no era un estorbo en su vida. | Un señor muy viejo con unas alas enormes (García Márquez) |
| Allá es el pueblo de Esteban. | El ahogado más hermoso del mundo (García Márquez) |
| Belisa Crepusculario salvó la vida y además descubrió por casualidad la escritura. | Dos palabras (Allende) |
| Aquí nos paga veinte muertos, teniente. | Un día de éstos (García Márquez) |