| A | B |
| Anónimo | "¡Ay de mi Alhama!" (Romance de la pérdida de Alhama) |
| Anónimo | Pues sepa Vuestra Merced, ante todas cosas, que a mí llaman Lázaro de Tormes..." |
| Miguel León-Portilla | "Llorad, amigos míos, tened entendido que con estos hechos hemos perdido la nación mexicana." |
| Hernán Cortés | "Y allí hay una plaza tan grande como dos veces la ciudad de Salamanca..." |
| Don Juan Manuel | "Si al comienzo no muestras quién eres, nunca podrás después cuando quisieres." |
| Garcilaso de la Vega | "En tanto que de rosa y azucena / se muestra la color en vuestro gesto..." |
| Luis de Góngora | "...no sólo en plata o vïola troncada / se vuelva, mas tú y ello juntamente / en tierra, en humo, en polvo, en sombra, en nada." |
| Francisco de Quevedo | "Vencida de la edad sentí mi espada, / y no hallé cosa en que poner los ojos / que no fuese recuerdo de la muerte." |
| Sor Juana Inés de la Cruz | "Hombres necios que acusáis / a la mujer sin razón / sin ver que sois la ocasión / de lo mismo que culpáis." |
| Miguel de Cervantes | "En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme..." |
| Tirso de Molina | "¡Tan largo me lo fiáis!" (El burlador de Sevilla) |
| José María Heredia | "¡Huracán, huracán, venir te siento...!" |
| Gustavo Adolfo Bécquer | "Volverán las oscuras golondrinas / en tu balcón sus nidos a colgar..." |
| Emilia Pardo Bazán | "Y vio los ojos, que humeaban, de la rapaz, y la llamó:¡Ildara! ¡Ildara!" |
| Horacio Quiroga | "Un muchacho de trece años... sonríe de alucinada felicidad. Pues ese padre va solo." |
| José Martí | "Los árboles se han de poner en fila, para que no pase el gigante de las siete leguas." |
| Rubén Darío | "Eres los Estados Unidos, eres el futuro invasor de la América sencilla..." |
| Antonio Machado | "He andado muchos caminos, / he abierto muchas veredas..." |
| Miguel de Unamuno | "Me moriré con mi secreto, pero no el de la confesión; el secreto de mi soledad." |
| Federico García Lorca | "¡Nadie diga nada! ¡Silencio! ¡A las tres de la mañana iré por el callejón!" (Bernarda) |
| Federico García Lorca | "Ni nardo ni caracolas / tienen el cutis tan fino / como los cristales con luna / donde se estira ella." |
| Nicolás Guillén | "¡Qué de barcos, qué de barcos! / ¡Qué de negros, qué de negros!" |
| Pablo Neruda | "Sucede que me canso de mis pies y mis uñas / y mi pelo y mi sombra." |
| Julia de Burgos | "Tú, flor de aristocracia; y yo, la flor del pueblo." |
| Jorge Luis Borges | "Al otro, a Borges, es a quien le ocurren las cosas." |
| Jorge Luis Borges | "Dahlmann no se extrañó de que el otro, ahora, lo conociera..." |
| Juan Rulfo | "Ya debemos estar cerca. —Sí, pero no se oye nada." |
| Carlos Fuentes | "Chac Mool puede ser simpático cuando quiere... pero es una presencia física, tangible." |
| Julio Cortázar | El olor a pantano, que ahora era tan fuerte que tuvo que taparse la boca con el brazo." |
| Gabriel García Márquez | "Era el hombre más alto, más fuerte, más viril y mejor armado que habían visto jamás." |
| Gabriel García Márquez | "Era la única ventana abierta. La mujer movió la cabeza: —Es el hijo del ladrón." |
| Isabel Allende | "Vio que el hombre le devolvía el papel. —Toma —dijo él—, me han servido mucho." |
| Sabine Ulibarrí | "Era un rayo de nieve, un caballo de ensueño, de luz y de seda." |
| Tomás Rivera | "Se sentía que se iba a morir, que el sol se lo iba a tragar." |
| Nancy Morejón | "Me rebelé. Su merced me compró en una plaza." |
| Rosa Montero | "Acelero, freno, cambio de carril, insulto por lo bajo, vuelvo a acelerar..." |
| Osvaldo Dragún | "Y entonces... me convertí en el perro del sereno." |
| Alfonsina Storni | "Tú me dijiste: no lloró mi padre; / tú me dijiste: no lloró mi abuelo..." |